lunes, 28 de noviembre de 2011

Travesías (La Jungla)

Foto de La Jungla de Darién Panamá,Panamá Centro América

Partiendo del muelle fiscal de la ciudad de Panamá,hice una aventura que todavía hay señales frescas que la memoria se resiste olvidar. Siempre me ha gustado estar compenetrado con la naturaleza inhóspita,era el momento de cristalizar ese deseo, a pesar que crecí en el campo no había tenido la oportunidad de adentrarme en lugares selváticos donde nuestros padres y abuelos nos platicaban historias que han pasado de generación a generación

Me decía Angel, un amigo si vas hacer esa travesía,tienes que prepararte con el equipo de contingencia, a esto tienes que tener botas altas de hule,para que la humedad no la deteriore,frazada,mosquiteros,repelentes,ropa fuerte,toldas para acampar,agua,pastillas contra parásitos y la fiebre amarilla, la cuestión era que no tenía la certeza si yo iba a conquistar la selva o ella me conquistaría a mi. Las apuestas se encausaban hacia la segunda opción.

Quedaba el agravante de un novato que deseaba incursionar en las grandes ligas, sin haber entrado a la academia de instrucción,además era la primera vez que tenía la oportunidad de abordar una embarcación de bajo calado en un mar congestionado,como es el Pacífico en periodos de tormentas y huracanes. Aquí en el trópico,tenemos dos estaciones:invierno y verano,la humedad es alta,de esta aventura la metáfora de lo imaginario se acercaba más que lo real,sin desbancar la desidia de lo promisorio.

La partida se realiza en un clima de invierno crudo,nuestra frágil embarcación es sacudida por los embates de las enormes olas que golpeaban sin parar, fueron trece horas de zozobra,donde me encomendé al supremo creador que nos abre paz espiritual. Llegamos al punto de destino a las doce de la noche, en una oscuridad total se carecía de muelle para atracar,no había servicios de electricidad, se tenía que pasar de la embarcación a tierra firme por dos sogas laterales y una tabla resbaladiza que servía de soporte para caminar moviendose de lado a lado. Cuando caminé tres metros, caí al vacio de quince metros,en unas aguas turbias contaminadas de cocodrilos y tiburones a lo que alguien grita, se cayó una persona,tiren salvavidas y una soga,gracias a la pronta oportunidad de rescate les estoy contando esta historia.
.............Continuará............

Los que nos aporta es superar nuestros límites con determinación. La vida es una plataforma escénica donde tenemos que planificar nuestro libreto con un horizonte claro y no divagar,siempre habrá riesgos,pero como sabremos si en la otra orilla está nuestro tesoro.

Saludos,









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