Es el odio un estado inherente
Todas las cosas cambian de un estado a otro estado diariamente,son fenómenos de los ciclos de la vida. Nuestra vida no escapa a la transformación cambiando a otra esencia ya sea líquido,sólido o gaseoso,es una ley natural en su evolución.
En nuestra convivencia como humanos,durante miles de años de existencia se han narrado historias de tiranos,déspotas y sanguinarios que han malogrado la convivencia pacífica de las sociedades y los que apoyaron esa tiranía para que el germen del mal,siguiera su secuela del terror y maldad.
Hacemos una reflexión para aclarar los términos de : "El odio nace o se hace en el corazón de los humanos". Somos una inteligencia terrenal quizás la más sobresaliente en el reino animal y como seres pensantes de poder analizar la cosas que se nos presentan, porque acrisolamos tanta maldad en nuestro corazón. Es la vida material y lucha competitiva que nos hace ser malos o cambiar de buenos hábitos a malos y ser fríos para que la oscuridad acapare nuestro corazón.
Una persona afirmaba que las personas por naturaleza cambia de bueno a malo. Ser bueno lo podemos definir,como "Ser Constructivo" y ser malo es lo contrario,buscando el bien mezquino sin retribuir su riqueza espiritual y material,destruyendo en forma malsana lo que crea beneficio a la sociedad.
Si lo llevamos al plano científico,son los genes que transmiten el régimen hereditario de las personas,pero hay algo inconcluso en este plano. Si nuestras células están vibrando a una taza armoniosa en unidad con las neuronas,habría un cambio en el estado emocional del individuo y entonces nos iríamos a la consciencia que domina el yo personal,o sea que existe una pureza en su estado más profundo del alma.
En día anteriores había una discusión en la red sobre este tema y manifesté que el "Corazón Sano es Perenne",creando controversia y debate. El corazón sano es perenne,no cambia,puede haber desilusión,amarguras,traiciones,pero el recapacita y sabe que el mundo es imperfecto,la mente que es fácilmente engañada,está atrapada en nubes oscuras que no lo deja ver más allá de su ego. Su horizonte estrecho del sentido de la vida está sediento de la materia. Cuando llegamos a comprender la filosofía profunda de la vida,sabemos que el trono de la piedra filosofal es el "Perdón".
El corazón sano no cambia,es prístino,lleno de bondades y felicidad verdadera,tenemos que separar el alma personalidad y llegar al alma espiritual,que es puro en su esencia.
Aceptar es fácil,continuar es difícil en el largo camino de la paz.
Abrazos,
Gabriel Quintero
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